No estamos ante una tragedia

La infestación por piojos sucede hasta en las mejores familias, incluyendo la suya y la nuestra. Ni usted ni los suyos tienen una peor higiene que los demás, ni son mas sucios o descuidados, por lo que debe abandonar cualquier sentimiento de culpa o vergüenza si padecen esta parasitosis. A diferencia de otros artrópodos, los piojos no transmiten ninguna enfermedad conocida, incluidos el SIDA o la Hepatitis. Solamente son responsables de las posibles lesiones producidas por el rascado de la cabeza y, en el peor de los casos, de la infección local provocada por este mecanismo. Evite tomar medidas drásticas para resolver un problema de naturaleza trivial.

Comprenda lo esencial de la vida del piojo

El piojo es un artrópodo que vive exclusivamente en el cuero cabelludo del ser humano, alimentándose de la sangre que succiona. Fuera de su hábitat  no resiste mas allá de 48 horas. Por ello, no infecta ni vive en animales domésticos.

La hembra del piojo pega cada huevo a un pelo, a una distancia igual o inferior a 1.5 cm del cuero cabelludo, mediante una sustancia quitinosa que lo adhiere fuertemente. Los acondicionadores del cabello y el vinagre tienden a disolver esa sustancia.
El huevo eclosiona en 7-10 días, saliendo de este una forma inmadura de piojo, la ninfa, de menor tamaño y mas blanquecina, que alcanza el estado adulto en las dos semanas siguientes. Las hembras maduras ponen entre 90 y 200 huevos a lo largo de las dos semanas restantes de su vida. Aunque puede vivir en cualquier parte de la cabeza y en raras ocasiones también en otras partes del cuerpo, se suele encontrar  principalmente detrás de los pabellones auriculares (orejas), la nuca, la coronilla y el espacio comprendido entre estos cuatro puntos.
El piojo solo se desplaza caminando, por lo que la transmisión se efectúa de persona a persona o bien por compartir algunas pertenencias (peines, gorros, auriculares, etc).

Esté alerta ante una posible infestación y descúbrala a tiempo

Cada año pueden haber recibido la visita de los piojos hasta unos 12 millones de personas. Es posible que pronto le toque a su familia. El síntoma habitual que presentan los niños parasitados es el picor y su consecuencia, el rascado frecuente de la cabeza. Pueden transcurrir  hasta  dos o tres semanas antes de que el rascado se vuelva patente, por lo que puede considerarse un síntoma algo tardío. En ese tiempo, la infestación ha podido repartirse por todos los miembros de su casa.
Para detectarlos con prontitud, puede utilizarse el siguiente método :

1. Lave el pelo normalmente, aplicando acondicionador abundantemente, incluyendo las puntas de los cabellos. El acondicionador disuelve la sustancia que une la liendre al pelo.       2. Disponga papel o toalla en la que poder sacudir el peine para observar la presencia de liendres.
3. Peine cuidadosamente todo el cabello, desde la raiz a la punta de cada mechón. Mejor aun, utilice un peine metálico o liendrera para efectuar su comprobación.       4. Después de cada pasada, observe el peine por si hubiera piojos o liendres atrapados.  Sacuda el peine sobre el papel por si se detectaran liendres. A continuación, lave el pelo según costumbre.

Puede serle de utilidad comprobar directamente también (mejor con ayuda de una lupa) la presencia de piojos, especialmente en los lugares de su preferencia ( detrás de las orejas o la nuca). Si no los encuentra, compruebe si hay o no liendres. Hay muchas mas liendres que piojos. Si estas se hallan presentes, asuma que su hijo también tiene piojos y trátelo adecuadamente. No confunda las liendres con la caspa; esta última se desprende con bastante facilidad.